3 ERRORES QUE HE COMETIDO COMO PASTOR

He cometido muchos errores a través de los años, pero cuando inicié el Ministerio Pastoral, hubieron 3 cosas que me causaron problemas, cansancio y frustración



He cometido muchos errores a través de los años, pero cuando inicié el Ministerio Pastoral, hubieron 3 cosas que me causaron problemas, cansancio y frustración.  Creo firmemente que el hecho de que Dios llame a una persona, no significa que esta persona llegue a hacer las cosas bien de buenas a primeras (puedes leer mas aquí).


En mis primeros pasos como Pastor cometí estos 3 errores:


1-  TRATAR DE TENER UNA RESPUESTA PARA TODO


Siempre pensé que los Pastores debían de tener una respuesta para toda clase de pregunta, pero me dí cuenta de que ni Yo, ni nadie, lo sabemos todo.  Hay muchas cosas que aprender.  El pastor es un guía espiritual; no un profesor de ciencia, economía, política, psicología, etc.   No hay nada de malo en no responder.  Recuerda que la Biblia es un libro de verdades y principios espirituales; no un libro que pretender explicarlo todo.


2- NO BUSCAR AYUDA


Al principio yo quería hacerlo todo y responder a toda duda o necesidad, pero ahora entiendo que como NO LO SE TODO, debo de buscar ayuda y asesoría a nivel personal y congregacional.   Por ejemplo, yo no soy un experto en temas matrimoniales, así que para nuestros talleres y conferencias, vamos a invitar a personas preparadas y que Dios usa grandemente en estas áreas.

No hay nada de malo en que invitemos a personas con diferentes dones a ministrar en nuestra congregación.  Hay personas que Dios ha ungido y llamado para hacer milagros, sanidades, liberación de demonios, etc.  (No todos los pastores tienen todos los dones)


3- TRATAR DE COMPLACER A TODOS


Lo último que uno quiere es que las personas se vayan y no vuelvan.  Pero tratar de hacer feliz a las personas y complacerlas es IMPOSIBLE.   En una iglesia cada persona tiene sus propias necesidades, espectativas y “visión”.

Como Pastor uno debe guíar y ser apoyo, pero no Mayordomo de las personas.  El pastor y la congregación deben entender que Dios llamó y puso a un líder como cabeza y por lo tanto la autoridad pastoral es bíblica.  El pastor no debe de tener temor de decir NO.

Conforme el tiempo ha pasado y gracias al consejo y ayuda de diferentes personas (incluyendo mi equipo de liderazgo y otros pastores), hemos ido aprendiendo, creciendo y el ministerio ha ido avanzado cada día mas.

Todavía cometo mucho errores, pero con la ayuda de Dios y de mis amistades espirituales, seguiremos avanzando y conquistando.