No habrá un Avivamiento...

Es muy común escuchar el deseo de muchas iglesias por un avivamiento. La nuestra también lo anhela, sin embargo, el avivamiento no llegará porque alguien lo desee o algún invitado lo "profetice".

No habrá avivamiento si primero no hay sometimiento a Dios. Esto incluye:

- el humillarnos delante de El, osea, reconocer nuestro pecado y necesidad de El.

- el orar con fervor, no solo presentar esta petición delante de El. Debe de haber un clamor intenso.

- buscar su presencia. Además de orar, debemos de esforzarnos por acercarnos a Dios por medio del estudio de la palabra, la alabanza y adoración, la comunión con los hermanos de la fe (congregarnos), y por supuesto, honrarle con nuestras ofrendas.


A todo esto hay que agregarle un elemeto muy importante y es el: ARREPENTIMIENTO. Reconocer nuestros errores y pecados y RENUNCIAR a ellos.


Esto se conoce como el Someternos a Dios, a su voluntad en obendiencia y devoción. El avivamiento no llegará solo porque lo queremos, o necesitamos. llegará cuando busquemos a Dios de todo corazón.